¿Dónde ésta la sociedad Mexicana? ¿Dónde ésta la sociedad Morelense?


¿Dónde ésta la sociedad mexicana? ¿Dónde ésta la sociedad Morelense?

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¿Usted sabe lo trascendental que ofrece una Reforma Energética a una nación entera? ¿Sabe si quiera el desarrollo estructural de las empresas internacionales, multinacionales y transnacionales? ¿Sabe de ante mano el riesgo económico que se deriva de la permisividad de ofrecer la explotación de los recursos naturales de un país, y más aún, de ofrecer beneficios fiscales a éstas empresas extranjeras para que “inviertan” en el país, en el Estado, o en el municipio donde vive? ¿Sabe lo perjudicial que es la inversión extranjera en un país (coloquialmente hablando) en “vías de desarrollo”? ¿No lo sabe? Pues debería de saberlo.

Las empresas extranjeras, a pesar de ser una fuente generadora de empleo también resultan ser extractoras de la riqueza de un país determinado. Alejándonos un poco de los teóricos “revolucionarios”, y la clásica contraposición a los modelos neoliberales de desarrollo, podremos entender que la máxima del Estado mexicano no es realmente la máxima libertaria (que paradójicamente busca eliminar la participación del Estado en la economía por ser un “parásito” corruptor de las “buenas acciones”).

No es un mito que la Inversión Directa Extranjera (IDE) es uno de los problemas fundamentales a los que un país en “vías de desarrollo” se enfrenta, ésto se debe a que la IDE obtiene beneficios superiores a la inversión inicial que las empresas extranjeras realizan al adoptar a un mercado y satisfacer las necesidades del mismo sin permitir que la inversión nacional pueda desarrollar sus propias tecnologías, y ser suficientemente competente para participar en el mercado y satisfacer las mismas necesidades. Tampoco es un mito que las crisis económicas se deben a una falta de demanda, por lo que es importante mantener un equilibrio en la producción de bienes evitando a toda costa que los recursos escaseen, y por consecuencia éstos generen una inflación generalizada (sin tomar en cuenta otros fenómenos que genera la inflación por sí misma); por lo tanto, hay que ser conscientes que los países en “vías de desarrollo” son los más castigados en la economía global, porque al final, terminan por ser descapitalizados al transferirse todas las utilidades fuera de la economía nacional del país “anfitrión“, ésto sin tomar en cuenta cómo las IDE afectan de manera contundente al país “anfitrión” al sobre explotar sus recursos nacionales.

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Si la Inversión Directa Extranjera resulta tan perjudicial ¿Por qué se permite la entrada de tan “dichosos” capitales? La respuesta recae siempre en la necesidad de satisfacer a los demandantes locales. El desarrollo tecnológico de varios sectores industriales requiere en gran medida la tecnología extranjera con el único objetivo de reducir los desperdicios que agregan valor al producto final, éste valor siempre se verá reflejado en los costos de producción; es por ello que para las industrias el reducir los precios de venta solo es obtenible al reducir los costos que agregan valor innecesario.

En la lógica industrial, la tecnología es de vital importancia en la reducción de costos y es por ello que las estrategias macropolíticas se centran en la inversión extranjera, por ello el Estado ofrece beneficios fiscales, de asentamiento o de insumos para resultar más atractivo a los inversionistas extranjeros; sin embargo, éste efecto económico solo incrementa las posibilidades de monopolizar el mercado, subastar la mano de obra, especular con el valor marginal o, impedir el desarrollo de tecnología nacional por las industrias extranjeras, hecho lo que no soluciona ni el problema de la inflación ni el de la explotación.

Pareciera que el estado mexicano esta cumpliendo exitosamente cada uno de los objetivos de un tal “experimento” económico internacional, ésto o somos lo suficientemente incompetentes como para desarrollarnos por un “Bien Común“.

A pesar de todo ésto, el problema de nuestro modelo capitalista no responde a las soluciones prácticas de modelos económicos más integrales y contundentes para nuestro contexto cultural, histórico y socio-político. El problema también deviene en la participación que tiene el Estado con sus ciudadanos, y sus ciudadanos con el Estado.

Si bien es cierto, la intervención del Estado en la economía (y no solo en ella) es de suma importancia por las regulaciones a los distintos del sectores, es importante subrayar el “tipo” de ciudadanos que están a cargo en la estructura. Es decir; el Estado como estructura no es el problema, sino los ciudadanos que se apoderan de él y sirven a sus propios intereses… aquellos quiénes en su lógica terminan por restringir el uso de los bienes comunes para los particulares gracias a un egoísmo racional que se deriva de la propia naturaleza humana, ese “Homo Economicus” que se encuentra en cada uno de nosotros.

Éstos intereses pueden provenir de distintos elementos de poder, que en su estructura organizacional no permiten el desarrollo integral de los países anfitriones, lo que provoca una deficiente conexión con la comunidad y un desinterés generalizado por los problemas que recae en la localidad de los países donde se establecen. Cuándo éstos elementos de poder influyen en la opinión política, “proponen” reformas que favorecen a su sector empresarial, ésto lejos de servir a la economía nacional, lo único en lo que genera es desigualdad e injusticia económica.

Hablando del Estado mexicano, (repito) no podemos dejar a un lado la participación ciudadana en cada uno de los procesos reformistas que se dan por los ejecutivos a cargo. Pero no solo la participación ciudadana es importantísima, sino la formación ética y cívica que requiere cualquier ciudadano para su actuar social, independientemente si el ciudadano aspira a algún cargo público (y  no solo público, también privado). En ésta lógica nos encontramos también a los “activistas” o líderes sociales que aspiran a ocupar un cargo público con el objetivo de cambiar desde “adentro” la estructura gubernamental, y aunque no están del todo mal, tampoco se puede decir que están del todo bien.

Lejos de querer o ser parte de la estructura gubernamental, los procesos reformistas deben de ser controlados por la sociedad mexicana, deben de ser respaldados por ella. Las reformas son importantes para conseguir el bienestar de la sociedad; sin embargo, las reformas no son excluyentes a quienes las proponen y a quienes las aprueban. El lamento de un país, su destrucción, su incompetencia ésta en quienes se aprovechan, en quienes lo permiten

El problema estructural en el Estado mexicano tiene su causa raíz en los Homo Economicus que terminan por realizar inmensas arbitrariedades y abusos de poder con el objetivo de satisfacer sus propias necesidades; empero, los activistas “conscientes” con cargo público se enfrentan a éste problema estructural, y sin embargo tampoco ellos se encuentran exentos de algún tipo de “egoísmo racional”, ésto, en el sentido de buscar cumplir con sus propios objetivos, sus propios intereses, y también sus propios logros y el reconocimiento de ellos ¿Cuál es la lucha que debe reconocerse, la hecha por parte de la sociedad civil o la hecha por parte de activistas “conscientes” en cargos públicos?

Considero que la única lucha que debe reconocerse no es más que la formación de ciudadanos participativos, y es aquí donde nos encontramos con las siguientes preguntas ¿Dónde debería estar la sociedad mexicana? ¿Celebrando sus logros?¿Obteniendo reconocimientos? ¿Consiguiendo sus intereses? ¿Concluyendo con sus objetivos a corto, mediano o largo plazo? ¿Cuál es la prioridad de la sociedad mexicana? ¿Buscamos un bien común o estamos sometidos a una tragedia común?

RGB básico

Ya lo mencionábamos en la Nota Editorial como Radio Chinelo en la reciente edición de la revista digital “El Brinco” (http://elbrinco.radiochinelo.mx/2013/11/18/autodestruccion-a-la-mexicana/):

“[…] Podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que todas las privatizaciones y concesiones hasta ahora realizadas por el gobierno, lejos de modernizar a nuestra economía han servido para lo contrario, tan es así que la tienen detenida hace 30 larguísimos años.

[…]El gobierno, encargado por ley de administrar la riqueza petrolera mediante Pemex, no han permitido la construcción de una sola refinería desde  hace más de 25 años, hecho que nos condenan a importar más del 50% del consumo de las gasolinas necesarias y estratégicas para mover a México, así como de derivados de petróleo.

Radio Chinelo considera un deber nacionalista evitar que continúe la privatización y concesión de las empresas de todos los mexicanos, así como de las riquezas naturales de nuestro país, ya que ha demostrado en hechos que lejos de modernizar los sectores estratégicos como el bancario, el telefónico, el eléctrico, el carretero, y otros, solo han funcionado mal.

Consideramos por la ausencia de un proyecto de desarrollo nacionalista, la corrupción y la falta de control sobre la operación de dichas empresas y/o concesiones, se han formado solamente rentistas, poco dinámicas y con esquemas atrasados, que dan como resultado, los servicios y mercancías más caros e ineficientes del mundo, sacando a México de la competencia en los mercados mundiales al elevar el precio de los insumos necesarios para la producción. […]”

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Imagínese una transnacional vendiéndole servicios/productos que generan valor a una adquisición que para usted es una necesidad imperativa. Imagínese ahora que usted trabaja para esa trasnacional. Ante estas afirmaciones usted se estaría pagado, usted es en palabras más sencillas, su propio salario… y eso seguramente le gusta. Pero no lo olvide, en ésta lógica usted no deja de ser un costo al producto final, es un valor proporcional al precio al cual esta adquiriendo el producto de la transnacional en la que trabaja… ella le da de comer en base a su propio gasto ordinario. Ahora pregúntese, si usted es un costo que será contrarrestado al generar utilidad… ¿Dónde queda la utilidad que deviene de la adquisición del producto que usted está adquiriendo? 

Ante el contexto actual, un servidor considera pertinente que lejos de ser parte del sector protestante por Internet, hace falta que la ciudadanía entera se interese más por éste tipo de procesos macro-económicos que afectan directa o indirecta a nuestra economía. Es de vital importancia que las luchas nacionalistas eviten convertirse en luchas políticas e ideológicas. Que dejen de servir como “argumento” para los enfermos de “consciencia social“. Que dejen de servir como reproche contestatario e impotencia digital.

Si en realidad a usted le importa el proceso reformista, haga algo por defender sus derechos por muy mínimo que sea. Es por ello que yo también “quiero que me pregunten“. Y no solo eso, quiero que me tomen en cuenta.

C. Helios Armenta



13 diciembre 2013, 23:17 | Helios de Ticuan



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