Memorias del rock morelense: Casa guayaba y su rock en los 90’s


La historia del rock en Morelos en los años 80’s y 90’s, donde el “Morelotes” icono de la cultura morelense, era punto de reunión de las bandas emergentes que representaban a Morelos.

Flyer del primer disco de Darkness.

Flyer del primer disco de Darkness.

Aún Con la resaca sonora de los últimos toquines de la década ochentera y siendo yo un puberto proto-roquero, desesperaba ante las palabras del entonces presidente de la república: Carlos Salinas de Gortari, mi prisa por escuchar  a los Nietos de María Sabina  era mayor que el casi nulo interés por aquella demagogia mareadora de bienvenida en la explanada de la UAEM.

Era 1990 y rifaban en los escenarios tlahuicas las distorsiones y los power chords de las liras, la adrenalina se liberaba con el slam y los headbangers sacudían el cráneo con los legendarios  Darkness, quienes al grito de “¡Muerte por cableeee!” encendían el “stage” (en aquellos días era aún más fuerte la influencia anglosajona en el léxico rockero). Le seguiría la dupla InferiSepelio, que se les vería juntos casi en cada presentación, y que no sólo atraían nínfulas a su alrededor, sino eran seguidos por su calidad interpretativa, el metal en su máxima expresión. Aunque no todo era maldad –sarcasmo-, no, ni muerte y destrucción, calaveras y diablitos, en arrancando ese primer lustro noventero, La Roncha con su sonido festivo y desenfadado, daba pauta para que, junto con La Granja se encargaran de recrear los oídos del respetable con sonidos chacoteros, y bandas que nacían y que gozaban las mieles del “exitito”, con hartas grupies que coreaban sus canciones en las presentaciones en casas con jardín amplio, aguas locas de “cañita” y sin “P.A.” que amplificara el “backline” que se limitaba a los amplicitos “Peavey” y un micro que se saturaba con los gritos del cantante.

Contraportada del fanzine "Enterrando prejuicios" que realizaba Marco Ruíz, con el mapa de Morelos y las bandas que existían en 1993

Contraportada del fanzine “Enterrando prejuicios” que realizaba Marco Ruíz, con el mapa de Morelos y las bandas que existían en 1993

Pero era ya inminente la nueva etapa de los sonidos de “casa guayaba”, y pues a partir del “boom” (sic.) que a nivel nacional se encontraba el género (encabezados por la maldita, los tacubos, y seguidos por La Lupita, La Castañeda, Santa Sabina, Tijuana No, etc.) llegaron a Cuernavaca la “sucursal” del LUCC (La Última Carcajada de la Cumbancha) y la de Rockotitlán, foros alternativos que hiciesen historia desde tiempo atrás en el DF, y en donde se presentara la crema y nata del rock mexica. Se convocó a la Guerra de Bandas en 1992 en donde salieron victoriosos los Títeres, a quienes veríamos compartir templete con grandes  que venían a los ya mencionados espacios y a los que se sumaría “El Ritual del Perro”, inmueble “propiedá” de Saúl Hernández y Alfonso André, –Caifanes, pa´ los cuates-. Todo esto se documentaba en “Materia 102.9” con Alfredo de la Torre y “Hecho en México Rock” de Milton Gómez con Ricardo Arias, por el lado de la radio, y “La Neta del Planeta”, “Enterrando Prejuicios” y “El Oráculo”, en la modalidad escrita, de la pluma de Paco López, Marco Ruíz y el colectivo Art Noise.

Fragmentos de Sombra, Distorsión de la Realidad, DNA, La Liberación de Eva –presencia femenina-, Sueño Ácido, La Mansión de Xibalba, Improbus, Cilantro, los Fetiches, empezaron a trascender y a hacerse notar en los eventos que se organizaban. En el 93 un nuevo concurso convocó a más agrupaciones en el CCU para ver nuevas caras y encontrar nuevas influencias, pues algo al que posteriormente se le pondría la etiqueta de “World Beat” empezaba a dejar su esencia en el nuevo personal.

Concurso de bandas en CCU, en 1992;  Victor Castillo en primer plano.

Concurso de bandas en CCU, en 1992; Victor Castillo en primer plano.

La presencia del Ejército Zapatista de Liberación Nacional en 1994,  fue un pretexto ideal para la realización de festivales que serían el escaparate perfecto para las nuevas propuestas alternativas, de entre los más destacables: la “Primera Jornada: Va derecho por tus derechos”, con el apersonamiento de Kristos Lezama, Normando López, Marco Tafolla, Los Guajolotes, DNA, Mentes Enfermas, y la novel Lúgubre Teresa.

Poster promocional del toquin, ""Va derecho, por tus derechos!"

Poster promocional del toquin, “”Va derecho, por tus derechos!”

El “Morelotes” seguía siendo el punto de reunión de toda la “bandera” que se congregaba para distribuir los flyers pa´los toquines, comprar artesanías con Camilo y de donde partía la comitiva hacia los ya mencionados jolgorios, que ya se empezaban a realizar en “El café del Astrólogo” y “La Casa Azul”, y como en el ajedrez, varios personajes se cambiaron de lugar y otros cedían su espacio a nuevas agrupaciones; el ska, que ebullía en casi todo el país ganaba terreno en nuestros terruños con la ya mencionada Lúgubre Teresa, que ganara la “Guerra de Bandas” edición 1995, con sede en “Kaobar”, espacio filial de la discoteque –aún no se asentaba del todo el término “antro”- Kaoba, y que abriera sus puertas cada semana al público que seguía a las nuevas tendencias locales…

Continuará…

Por Jorge Luis Negrete



11 marzo 2014, 18:37 | Helios de Ticuan



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